Los que nos conocéis ya sabéis, y los que nos leéis os estaréis haciendo a la idea, de que una de nuestras pasiones es la cocina de todos los rincones del planeta. La mediterránea por supuesto, pero también la latina, la asiática... El caso, es que para poder cocinar tantos sabores diferentes necesitamos muchas especias.
Vivimos en un apartamento de 40 metros cuadrados, así que tratar de organizar tanta cantidad de especias nos supuso algún que otro quebradero de cabeza: ¿Cómo y dónde las guardamos? Está claro que si las pones en algún sitio donde no molesten, se te olvidan que las tienes o te da pereza buscarlas.
Así que nos pusimos a buscar por internet diferentes sistemas para la organización de especias pero todos los que encontrábamos o eran muy caros o no nos servían por su tamaño, capacidad, estética...
El caso es que teníamos un reloj en la cocina de esos que son como un armario, el nuestro es de Ikea, pero hemos visto en otras tiendas el mismo concepto, en otras formas y colores. Lo usábamos para guardar ibuprofenos, aspirinas y antiácidos en él, pero se nos estropeó el reloj y decidimos darle una segunda vida como especiero.
Vivimos en un apartamento de 40 metros cuadrados, así que tratar de organizar tanta cantidad de especias nos supuso algún que otro quebradero de cabeza: ¿Cómo y dónde las guardamos? Está claro que si las pones en algún sitio donde no molesten, se te olvidan que las tienes o te da pereza buscarlas.
Así que nos pusimos a buscar por internet diferentes sistemas para la organización de especias pero todos los que encontrábamos o eran muy caros o no nos servían por su tamaño, capacidad, estética...
El caso es que teníamos un reloj en la cocina de esos que son como un armario, el nuestro es de Ikea, pero hemos visto en otras tiendas el mismo concepto, en otras formas y colores. Lo usábamos para guardar ibuprofenos, aspirinas y antiácidos en él, pero se nos estropeó el reloj y decidimos darle una segunda vida como especiero.



