Uzbekistán: plan

15 de marzo de 2015

Después de numerosas investigaciones ya tenemos casi todos los flecos del viaje atados.

Nuestra ruta consistirá en visitar tres ciudades Patrimonio de la humanidad: Khiva, Bukhara y Samarcanda, además de la capital del país: Tashkent. Dejaremos además dos días libres para improvisar allí: visitar el desierto o los alrededores de las ciudades de Bukhara y Samarcanda respectivamente.

Ruta prevista por Uzbekistán

El miércoles 1 de Abril viajamos en tren a Barcelona donde pasaremos la noche en casa de nuestro amigo Johannes y al día siguiente cogeremos el avión que llega a Uzbekistán en la madrugada del día 3. (Entre las escalas y los cambios de hora es un sin vivir... menos mal que el de vuelta se hace más corto...)

La primera ciudad que visitaremos será Khiva, combinando el vuelo internacional con uno nacional (esperemos que no sea un avión de hélices). Allí dormiremos en el Meros B&B que tiene muy buenas críticas tanto por la localización del establecimiento como por la familia que te acoge allí.

Detalle del techo en el Meros B&B

Sobre Uzbekistán

5 de marzo de 2015

Una de las preguntas que más hemos oído estos días es ¿qué se os ha perdido en Uzbekistán?, pero es llevar algunas fotos en el móvil para enseñar lo que esperamos ver y recibir la aprobación de propios y extraños.

Sin embargo, no vamos a engañarnos, Uzbekistán es un país desconocido; nosotros mismos no habíamos oído hablar de él hasta que nos informamos de cómo llegar a Samarcanda, y es que cuando nosotros estudiábamos formaba parte de la URSS. Todavía no hace ni 25 años que son un país independiente...

Uzbekistán: la decisión

1 de marzo de 2015

Llevábamos bastantes meses rumiando la idea de viajar este país, que nos cautivó un domingo por la tarde, cuando veíamos un documental sobre la ruta de la seda, y nos quedamos prendados de la belleza de Samarcanda y de que todavía seguía ahí, en pie, al alcance de nuestra mano.

Plaza de Registán, Samarcanda, Uzbekistán


Suomenlinna

26 de enero de 2015

A la fortaleza de Suomenlinna se llega en Ferry desde la plaza del mercado de Helsinki con el ticket de transporte público en unos 15 minutos.

La ciudadela empieza a construirse en 1748, cuando formaba parte del reino de Suecia, en un intento por mantener el territorio fuera del alcance de los rusos. Cumplió con su cometido durante 60 años, que es cuando la rusa imperial se hace con el control de la isla.

Suomelinna
Fotografía de http://whc.unesco.org/


Helsinki II

19 de enero de 2015

No me había dado cuenta de todas la cosas que hicimos y vimos en Helsinki, hasta que no estaba escribiéndolas para el blog. Al ser la parada de vuelta de un viaje tan largo, y tener el tiempo tan malo durante la mañana del primer día, casi todas mis memorias de Finlandia habían quedado en: interesante ciudad, pero muuucho frío. Así que me alegro de haber tomado el tiempo para volver sobre las fotografías y los recuerdos y recuperar Helsinki como una ciudad más que recomendable para pasar dos o tres días y que no haya caído en el olvido.

Puerto de Helsinki

El segundo día, con un más que respetuoso día soleado, sobre todo para un país nórdico en mitad de noviembre, y más si tenemos en cuenta el día anterior, decidimos visitar el puerto.

Puerto de HelsinkiPuerto de Helsinki

Se nota que no es temporada alta porque no hay cruceros en el puerto, ni tampoco grupos de turistas en la cercana plaza del mercado.

Desde allí nos dirigimos a la Catedral Uspenski, elevada en una colina se encuentra este bello monumento de ladrillo rojo y cúpulas verdes coronadas con doradas cruces ortodoxas. Terminaron su construcción en 1868 y es el templo ortodoxo más grande que hay en toda Europa occidental.
Lamentablemente estaba cerrada, aunque tampoco sabemos el motivo, y sólo pudimos disfrutarla por fuera.

Catedral Uspenski

De allí nos dirigimos a la plaza del Senado, por la que habíamos pasado muchas veces el día anterior (nuestro hostal estaba justo al lado), pero ahora sí con ánimo de pararnos a contemplar los edificios que la rodean.


De estilo neoclásico. esta gran plaza con numerosas paradas de tranvía esta circundada por algunos de los edificios más importantes de Helsinki: el Senado (Senaatintori), la Catedral blanca (Tuomiokirkko) y el Edificio Central de la Universidad de Helsinki, además de pequeños comercios y cafeterías.

Universidad de Helsinki

Se nota por las caras de frío que esta foto de la plaza del Senado la tomamos el día anterior...

La Catedral blanca, elevada desde la plaza del Senado por una escalinata, no sólo impone por su tamaño y su belleza neoclásica, también por su níveo color. Sus tejados verdes y cruces doradas nos recuerdan a la ortodoxa catedral de Uspenski, así como su posición elevada respecto al resto de edificios que los rodean. Y es que, a pesar del contraste entre los dos edificios, ambos se planificaron a la vez en el tiempo, por lo que, salvando las diferencias arquitectónicas, se complementan uno a otro.

Catedral Tuomiokirkko, Helsinki

En esta ocasión, si que pudimos entrar a la catedral luterana, para descubrir un interior sobrio y elegante, donde lo único que interrumpe la paleta de colores pálidos es un gran órgano en el ábside y el púlpito dorado.

Órgano de Tuomiokirkko en Helsinki


Púlpito dorado de Tuomiokirkko en Helsinki

Decidimos tomarnos el resto del día de manera un poco más ociosa, paseando por la calles peatonales y comer tranquilamente antes de coger el autobús de vuelta al aeropuerto.

Edificio Helsinki, Finlandia

Si te toca pasar aquí como nosotros, o tienes un par de días libres y quieres visitar una ciudad interesante, Helsinki y Suomenlinna son una buena opción para tomar el pulso en poco tiempo a la cultura de los países nórdicos.




Helsinki I

12 de enero de 2015

Decidimos visitar Helsinki un par de días ya que unos amigos nos habían comentado que un fin de semana  es suficiente para disfrutar lo mejor que la ciudad tiene que ofrecer.
Llegamos a las 6 de la mañana al aeropuerto y cogimos el autobús para llegar hasta el centro de la ciudad.

Catedral de Helsinki, Finlandia

Como estaba lloviendo mucho, y estaba todo prácticamente cerrado, nos fuimos a tomar un café a la estación Rautatientori de metro y ferrocaril y a hacer algo de tiempo.